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La residencia canina en Jaen de confianza

residencia canina Jaen

Es cada vez más sencillo viajar con los animales de compañía, pero a veces no es posible, bien por el motivo del desplazamiento o bien el destino. Si bien los motivos para dejar a un cánido en una residencia son diferentes el criterio debe ser unánime: no dejarnos cautivar por lujos superfluos y prestar atención a la higiene y a que tengan los permisos en regla.

Aspectos legales a estimar
La residencia canina Jaen debe tener un permiso municipal para ser reconocida como semejante. El usuario puede solicitar que se le muestren las dependencias y todos y cada uno de los servicios. Es fundamental tener este dato en cuenta, puesto que las aseguradoras no se responsabilizan en el caso de tener que cubrir un accidente en sitios no reconocidos.

El dueño del cánido debe poseer un seguro, mas la residencia asimismo está obligada, y se debe demandar en el momento de formalizar el contrato. En este documento, que debe firmarse en todos y cada uno de los casos, deben indicarse meridianamente todos y cada uno de los detalles de la estancia de la mascota (duración de la estancia, responsabilidades, gastos, etc.).
Al recoger al animal hay que revisar que esté bien y si se observa alguna anomalía se va a deber solicitar un informe a un veterinario y poner el tema a cargo de las empresas aseguradoras.

Qué hay que mirar en una visita
Alén de una apariencia externa de gran lujo o bien muy cuidada, hay que fijarse en detalles que realmente importan y que dan idea de de qué forma va a ser tratado el can en ausencia del dueño. Hay que pedir, hacer una visita presencial al sitio para poder ver las condiciones reales. Mirar los boxes donde se alojan a los perros. Ver el espacio, naturalmente que estén limpios y cuenten con buena luz. De ser posible, echar una ojeada al alimento que se les da a los huéspedes que están alojados allá, si bien podemos llevar su comida.

El espacio reservado al esparcimiento de las mascotas para poder correr, hacer ejercicio y jugar es esencial que sea grande y que tenga lugares de sombra. Asimismo tienen que mantener una higiene usual en estos circuitos.
Un detalle pequeño pero muy significativo, es observar la relación que mantienen los dueños de la residencia con los perros y el resto de mascotas alojadas en sus instalaciones. El amor y también interés por los animales no se puede disimular, es un instinto personal y también indispensable para cuidar a estos seres tan singulares.
Es esencial hacer una visita presencial a múltiples residencias, aparte de que después vengan a recoger al cánido a domicilio.

La despedida
Las residencias admiten que se lleve algún juguete o bien una manta, mejor que esté utilizada a fin de que conserve el fragancia del hogar. De esta forma, el cánido extrañará menos su hogar o bien cuando menos va a tener consuelo con algo conocido. La despedida debe ser corta y siempre y en toda circunstancia se le debe trasmitir confianza y seguridad. Si se piensa estar un tiempo largo, es recomendable solicitar a alguien de confianza que realice visitas periódicas.

Nuevas tendencias
Muchas residencias poseen ofertas que las distingan de la competencia. Entre las últimas tendencias se pueden referir los spas caninos, con tratamientos de relax para los perros, y las escuelas de entrenamiento. En estas, se aprovecha la estancia para instruir alguna regla de educación al cánido, clic en este sitio.

Qué se solicita al dueño
El dueño tiene que dar los documentos del can conforme que está sano, desparasitado y vacunado y no presenta ningún peligro para el resto de mascotas ni para los humanos. En el caso de estar incubando una enfermedad infecciosa y no alertar a la residencia, se podría estimar a su dueño responsable de una epidemia si contagia otros huéspedes.

En el caso de emergencias médicas
Cada residencia se rige por unos criterios, que han de estar claros ya antes de dejar allá al animal, mas en general actúan de forma afín. El dueño ha de estar siempre y en todo momento localizable por si acaso tuviese que ser consultado sobre alguna cuestión médica que se pueda presentar. Asimismo hay que facilitar el teléfono del veterinario frecuente del can. Solo en el caso de no poder encontrar a ninguno de los dos, se informaría al veterinario de emergencias que señalará qué se debe hacer. Es esencial que si se prevé estar desconectado, se deje a una persona de contacto para casos de emergencia.